Seguramente, que en este año que acabamos de comenzar le has deseado a tus amigos, familiares y vecinos que tengan un feliz año nuevo, es una frase típica de estas fechas y tópica porque se ha convertido más en una costumbre que en la expresión de un verdadero deseo. ¿Deseamos realmente que la gente sea feliz?, ¿Qué entendemos por ser feliz? y luego ¿Qué estamos dispuestos a hacer para que sean felices?.
Estos interrogantes los tienes que resolver tú, no obstante, si podemos expresar un deseo como el que el apóstol Pabo expresó a Gayo, cristiano a quien Pablo elogia por su hospitalidad y servicio.
3ª Juan 1:2 "Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma."
El deseo sincero nace del amor que Pablo siente por Gayo, podríamos decir que es un deseo inspirado en el amor. Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor, si perdonas, perdonarás con amor.
Tácito (55-115) Historiador romano.
El deseo consiste en que Gayo prosperara, y lo hiciera en tres áreas que conforman la vida de cualquier persona. En lo material, quería que prosperara en todas las cosas, hay quien piensa que lo material está reñido con lo espiritual, lo que la biblia apunta como un riesgo que hay que evitar por sus dañinas consecuencias no sólo personales, sino también por los daños colaterales que produce en las vidas de terceros, es el "amor al dinero", recomiendo en este punto una lectura serena de 1ª Timoteo 6:6-10; y es mi deseo que el Señor prospere la vida de aquellos casi cuatro millones de parados/as, cifra con la que hemos cerrado este año 2009, que puedan encontrar un nuevo empleo y prosperar económica y materialmente.
La prosperidad económica o material no es mala en sí misma, lo malo es la codicia y la avaricia que sin tener en cuenta a los demás utiliza cualquier excusa para acumular tesoros en esta tierra, sin tener en cuenta ningún valor ético y/o moral, y en ocasiones sin tener en consideración alguna a las propias personas. Eso además de ser la causa de la crisis económica y financiera que hemos vivido, es PECADO.
La segunda área importante es la de la salud, deseamos que los enfermos encuentren mejoría, que las personas presas del dolor, encuentren alivio, en definitiva, deseo como el apóstol Pablo para Gayo, que tengas y goces de buena salud.
Y por último y no por ello lo menos importante prosperidad para el alma, Jesús dijo "De que vale ganar el mundo, si pierdes tu alma", el hombre y la mujer creados a la imagen de Dios tenemos un alma, lo que algunos denominan parte inmaterial y espiritual del ser humano. Me gustaría que en este 2010 prospere también el alma de todos aquellos que nos rodean, que puedan descubrir que aunque la vida es como un pensamiento, como declara la Biblia en clara alusión a la brevedad y fragilidad de la misma, Dios ha puesto eternidad en el corazón del hombre y la mujer, y que la única manera de hacer prosperar el alma es tomar conciencia de la realidad que no sólo somos materia, sino que existe la espiritualidad en el ser humano y que la única manera de prosperar en ese sentido es por medio de Jesucristo, el vino a buscar y salvar lo que se había perdido, de ahí la importancia de aceptar su salvación y perdón de pecados por medio de su sacrificio en la cruz y su triunfo en su resurrección de los muertos, para que un tópico como "año nuevo, vida nueva" pueda hacerse realidad en nosotros.
Así pues, desde el amor que siento por las personas, deseo que prosperen en todas las cosas, que tengan salud, así como prospere su alma. La prosperidad empieza dentro de uno mismo y se expresa o evidencia en otras áreas como la salud y el contentamiento. Deseo, de todo corazón, prosperidad para el 2010.
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