martes, 09 de marzo de 2010

Desde una perspectiva social y moral  ¿Qué percepción tenéis de nuestra sociedad? Y ¿Qué opinión os merece? ¿Qué diagnostico haríais de nuestro mundo moderno?.

Una vez considerado que nuestro mundo moderno en lo social y moral está cada vez peor; cada vez más violencia, más maldad, más egoísmo, hay una falta de valores y principios impresionante (2ª Timoteo 3:1-9).

¿Creéis que se puede hacer algo para cambiar nuestro mundo? (Entendiendo nuestro mundo como el sistema de valores y principios que predominan).

Hace algún tiempo vi una película de vídeo titulada “Cadena de Favores”, que es la que ha influido suficiente para que hoy estemos hablando de esto.

La película comienza en una clase de sociales donde el profesor buscando estimular a los alumnos, les pide que desarrollen durante el año escolar, una idea que puesta en acción  pueda cambiar el mundo. No cabe duda, que los primeros interrogantes que surgen, son los mismos que hoy tenemos nosotros al hablar de esto. Primero ¿Necesita cambiar el mundo?,  ¿Puede cambiar el mundo? Y en segundo lugar ¿ Qué puedo hacer yo para  cambiar el mundo?

Parece una utopía y un atrevimiento pensar en cambiar el mundo pero sin lugar a dudas, este debe ser nuestro deseo, como es el deseo de Dios (Juan 3:16).

Cuando pensamos en cambiar el mundo, inmediatamente viene a nuestra mente las diferentes ideas o filosofías que lo han intentado y como han fracasado.

Sin embargo es curiosa la idea que desarrolla uno de los alumnos y el protagonista de la película, esa idea puesta en acción iba a cambiar su vida, la de su madre, profesor, amigos y a un buen numero de personas. Aunque el final es dramático ya que el llevar su idea hasta las últimas consecuencias le llevó a él a la muerte.

¿En que consistía dicha idea? La idea consistía en establecer una cadena de favores. Él escogería a tres personas a las que ayudaría desinteresadamente y cada una de estas, para devolver el favor, debía de actuar de la misma manera con otras tres personas diferentes, de esta manera las personas a las que se ayudaba quedarían comprometidas con el proyecto de aquel niño, que no era otro que el de construir un mundo mejor, donde las personas no son un medio, para conseguir lo que yo quiero, (dinero, fama, prestigio, placer, etc.), sino que cada persona es un fin en sí misma.

Cuando yo analizaba y pensaba en lo que había visto, vino a mi mente el llamamiento de Abraham (Génesis 12:1-3). Tu puedes pensar y ¿Qué tiene que ver Abram conmigo y mucho menos con ésta película?.

Lo primero que nos enseña la historia de Abram es el interés que Dios tiene en el ser humano y su intención de cambiar al hombre y su mundo, cambiar su mundo de maldición, pecado y muerte, en un mundo de bendición, santidad y vida. Y que Dios lo hará a través de personas (Oseas 11Arcoiris.Cuerdas humanas y cuerdas de amor.

Cuerdas humanas y cuerdas de amor son el instrumento de Dios para cambiar al mundo. En este sentido hablamos de personas que han experimentado el amor de Dios y que están dispuestos a compartirlo con otros.

El propósito de Dios no es otro que el de bendecirnos para ser bendición y de esta manera llegar a todas las familias de la tierra.(Gálatas 3:6-9), esto podía no haber sido posible si Abraham no hubiera creído. (Hebreos 11:8-12). Fue la Fe en Dios y su obediencia lo que hizo posible que la bendición de Abraham nos halla alcanzado a nosotros. Una fe con obras es lo que puede cambiar nuestro mundo. Todos conocemos la historia del pueblo de Israel y sabemos que la mentalidad exclusivista de este pueblo fue un freno para el cumplimiento de esta promesa.

Así pues, es la Fe que obra en Amor la que podrá cambiar el mundo.

¿Hasta donde llevaríamos nuestra idea para cambiar al mundo? Tanto Jesús como otros seguidores suyos la llevaron hasta las últimas circunstancias.

Apliquemos este principio en nuestra vida tratando de establecer una cadena, centremos nuestros esfuerzos en ayudar y hablar a tres personas sin esperar nada a cambio, sino más bien, buscando que ellas actúen de la misma manera con otros. Podemos pensar que teniendo un mundo que salvar centrarnos en dos o tres personas por un tiempo puede ser un derroche, pero esa fue la forma de actuar de Jesús y los efectos fueron multiplicados, ya que llegó a mucha más gente.


Tags: Sociedad, Cristianismo, Creer, Amar, Ayudar, Dios

Publicado por carlosmartiroy @ 11:53  | Reflexiones
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