miércoles, 15 de septiembre de 2010

 

¿Qué ocurre cuando uno no encuentra satisfacción en lo que es?, ¿Cuál es tu respuesta cuando lo que ves no te gusta?, ¿Cuándo lo que ocurre a tu alrededor te decepciona?

El mundo contemporaneo enfrenta serios problemas que afectan al conjunto de la humanidad y su pervivencia. Las armas de destrucción masiva, el crecimiento de los conflictos internacionales, el terrorismo, la violación de los derechos humanos, la crisis medioambiental que tiene su replica en los fenómenos meteorológicos a los que estamos asistiendo fruto del calentamiento global y el efecto invernadero, las desigualdades sociales y económicas, el crecimiento de la pobreza, la violencia, el consumo de drogas, así como la pérdida continua de valores morales que afectan a la vida humana, a la dignidad de las personas, a la  familia y al conjunto de la sociedad.

El postmodernismo ha conformado la filosofía del relativismo moral donde cada individuo es un mundo y decide sin tener en consideración al otro, la emancipación y la autodivinización del individuo es el fondo de la cuestión y la causa del relativismo moral donde no cabe Dios, la religión es relegada a lo íntimo y personal, donde no existen valores absolutos,  donde solo funciona la ética del consenso del común acuerdo, es decir, una ética de minimos que hasta el momento haga posible la convivencia entre los seres humanos. Una sociedad donde todo vale, es otra manera de declarar que nada vale, por otro lado, decir que todo es verdad es declarar al mismo tiempo que nada es verdad. Una sociedad descreída y sin absolutos.

De lo moral hemos pasado a lo legal, así pues cuando cambian los consensos, los mínimos morales se mueven y la legislación que les da forma varía también. Asistimos a una ética meramente formal, cambiante y procedimental y que se agota en la palabra sin esperar cambio o acción alguno.

El peligro y la amenaza por tanto ya no es el error sino la intolerancia. El único dogma establecido es que todas las opiniones son válidas y respetables, lo cual es una contradicción en sí mismo.

Asistimos a lo que algunos filosofos definen como la cultura de la vaciedad, también conocido como nihilismo, en este contexto podríamos visualizar a la humanidad como Cristo vió a la multitud como “ovejas que no tienen pastor”, una multitud desamparada, dispersa, confundida y llena de contradicciones, mientras que nuestros lideres son ciegos que guían a ciegos.

La tendencia es a decepcionarse, desanimarse e incluso podría ser abandonar. La Biblia siendo un libro vitalista, optimista y esperanzador, también revela y pone de manifiesto la realidad del ser humano como ningún otro, y no sólo en su aspecto descriptivo, sino también normativo, así como la incapacidad del ser humano por corregirse así mismo, lleno de luchas y conflictos que le llevan a sentimientos de culpabilidad y a una conciencia de frustración fruto de su insatisfacción permanente.

 

Cuando mostramos cierta insatisfacción por lo que es, necesitamos una mayor y mejor comprensión de lo que debería ser, sólo entonces estamos en condiciones de ser parte de la solución y por tanto del verdadero cambio. El verdadero cambio comienza con cierta indignación por el status quo, que se convierte en una apasionada búsqueda de una alternativa.

Indignación, comprensión y compasión son una poderosa combinación, insustituible para configurar una visión que inspire nuestro sentido del deber y de dirección o liderazgo.

Es posible que la causa de nuestra insatisfacción sea que nuestra vida está demasiado centrada en nosotros mismos y que no seamos capaces de ver más allá de nuestras propias miserias de cada día.

“Donde no hay visión la gente perece” Proverbios 29:18 (NVI) La visión es una percepción imaginaria de las cosas, que combina perspicacia y previsión. Se compone de una profunda insatisfacción de lo que es y una clara comprensión de lo que debería ser. Comienza con un profundo malestar o indignación ante la situación actual que se convierte en una búsqueda continua de una alternativa.

Cuando uno se acerca al Evangelio puede discernir claramente que esta combinación de indignación, comprensión del propósito de su vida y compasión por la gente inspiraba en muchos casos la intervención o actuación de Cristo. (Enfermedad, hambre, la muerte, las injusticias sociales, la hipocresía y el espectáculo religioso junto con la manipulación de las personas, la discriminación o las desigualdades, miedos, desconsuelos, desamparos y desconciertos).

Un escritor destacó una de las cualidades de Robert Kennedy en una de sus frases más habituales  “Esto no se puede aceptar”, precisamente la apatía es aceptar lo inaceptable.

Hemos de comenzar rechazando de manera decisiva la aceptación de lo inaceptable.

La visión no debe descansar sobre una posición donde predomine lo negativo.

“Tú ves las cosas como son y te preguntas ¿Por qué?, Yo sueño con cosas que nunca fueron y me pregunto ¿Por qué no?

Ejemplos Moisés al ver la cruel opresión que vivió su pueblo y el recuerdo del Pacto de Dios con Abraham, Isaac y Jacob, le llevó a emprender toda una gran cruzada que marcó su vida para siempre y la hizo digna de formar parte de la historia sagrada. Nehemías al conocer el estado de la ciudad de sus padres, su respuesta fue determinante y llevó a pesar de la siempre molesta e inoportuna oposición a la reconstrucción del muro de Jerusalén en un tiempo record.

Pablo el apóstol su fidelidad a la visión divina le proporcionó significado y propósito a todos sus sufrimientos (Hechos 26:12-23)

Martin Luther King y su lucha por la dignidad de todas las personas en unos Estados Unidos libres y multiétnicos.

Jesús es el representante de una nueva humanidad y su mensaje más radical y liberador de lo que puede llegar a ser cualquier manifiesto político, religioso o social, de toda la historia de la humanidad.

De ahí que nuestra visión como iglesia cristiana este inspirada en la persona de Cristo y tenga como finalidad que todos puedan conocer y experimentar su Gracia, Amor y Poder.

Propósito de la Iglesia Cristiana Evangélica Casa de Oración

GUIAR A LAS PERSONAS A CRISTO

EQUIPARLAS PARA SERVIR

AYUDARLAS A GUIAR A OTROS A CRISTO

El mundo no acepta fácilmente a los soñadores, por ello, nuestra visión no puede quedarse simplemente en un sueño, pues sería simple imaginación, sino hemos de convertirla en trabajo perseverante y constante, inspirado en el modelo de Cristo y no de los gobernantes de esta tierra y mantenido con gran disciplina, sabiendo que a su tiempo segaremos si no nos cansamos de hacer el bien.

Lectura de Amós 3:3 y Eclesiastés 4:9-12 para un gran acuerdo que nos lleve a cumplir el propósito de Dios para Iglesia.

 

 

 


Tags: Vida, Insatisfacción, Decepción, Cristianismo, Dios

Publicado por carlosmartiroy @ 14:33  | Reflexiones
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