viernes, 21 de enero de 2011

Lucas 18:18-30         

INTRODUCCIÓN

Este pasaje es inquietante, fue preocupante para los discípulos, para el personaje de esta historia, y lo sigue siendo hoy para muchos de  nosotros.  Hoy, cuando nos acercamos a esta porción de la Escritura, lo hacemos con cierto respeto e incluso miedo, nos parece demasiado radical, demasiado brusco, demasiado exigente para nuestro tiempo. No es un pasaje que trate de satisfacer nuestros gustos y que busque ajustarse a ellos. Lo cierto, es que con mucha facilidad pasamos por alto la verdad cuando se entrega o presenta con moderación. Sin embargo, la verdad es inconfundible e incontestable cuando se presenta sin adornos, sin diluir, sin descafeinar o endulzar.

El contexto en el que Lucas introduce este acontecimiento, magnifica el mismo, al encontrarse en medio de una serie de incidentes y parábolas diseñadas para indicar el carácter del discipulado.

DESARROLLO

Antes de entrar en el fondo de la cuestión, conozcamos un poco más al personaje que se acerca a Jesús con un interrogante tan inusual en nuestros tiempo, como lo es, el interés por la vida eterna cuándo todo marcha tan bien en esta vida presente.

Según Mateo, nos encontramos ante un hombre joven, su edad podría oscilar entre los 24 a 40 años.

Jefe de los judíos, es decir, alguien que a pesar de su juventud era un reconocido dirigente judío, posiblemente formaba parte del gobierno de la sinagoga, una persona respetada en la comunidad.

Según Lucas este joven dirigente político y religioso, además del prestigio social del que disfrutaba,  era muy rico.  Este hombre se acerco a Jesús con una cuestión candente en su corazón, y que nos muestra a que secta judía podría pertenecer, la de los fariseos, ya que los saduceos no creían en la resurrección de los muertos.

Maestro bueno, ¿qué debo hacer para heredar la vida eterna?

La mayoría de la gente rica, religiosos que se acercaron a Jesús para preguntarle buscaban  alguna declaración imprudente - "¿Hay que pagar impuestos al César?" (Lucas 20:22).¿Por qué tus discípulos arrancan grano en el día de reposo?. (Lucas 6Bastardo Kitty. Esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. ¿No debemos apedrearla como declara Moisés ?. (Juan 8Arcoiris.

En este caso, la pregunta parece que es sincera y nos dice varias cosas acerca de la joven:

ü  A pesar de su riqueza, posición y religiosidad, el no tiene claro si lo que está haciendo es suficiente para heredar, obtener, poseer la vida eterna. Parece ser una persona insatisfecha y con una fuerte inquietud espiritual.

ü  Él cree que la vida eterna es algo que uno gana por lo que hace.

ü  Su inquietud podría ser la misma de cualquier hombre o  mujer en su comunidad y es probable que su creencia fuera similar. Usted va al cielo si lo hace bien. Usted va al infierno si haces las cosas mal. Bueno, sólo cosas muy malas. La vida eterna es una recompensa por lo que haces en la tierra. Eso es lo que la gente te dice.

ü  La pregunta del joven traiciona tanto su comprensión superficial de heredar la vida eterna, y su comprensión superficial de la capacidad de una persona para hacer buenas obras que son puros, sin mezclar, preparados por otros motivos. Las palabras profeta Isaías 750 años antes - "todos los actos de nuestra justicia son como trapos de inmundicia" (Isaías 64Helloween - de alguna manera no han sido consideradas por este joven dirigente religioso.

¿Por qué me llamas bueno? Respondió Jesús: Nadie es bueno -. Sino sólo Dios.

Algunos han considerado que, por estas palabras, Jesús está, de alguna manera, negando su divinidad. Si Jesús hubiera querido hacerlo simplemente tendría que haber respondido que era un pecador.

Jesús llama al joven a reflexionar sobre sus palabras, sobre su idea de la bondad del ser humano y sobre su idea de Dios, así como de Él mismo.

Jesús está tratando de enseñarle.  Tal vez Jesús está tratando de ayudarle a discernir y descubrir la verdadera idea que él tenía de Jesús y sus verdaderos motivos por los que se acercó a preguntarle a Él, sobre un asunto como la vida eterna.

La respuesta de Jesús le remite a la obediencia a los mandamientos, y el joven dice que los ha cumplido desde que era niño. Esto también nos habla acerca de la educación recibida desde niño.

¿Te has parado a pensar alguna vez, sobre la relación de mandamientos que Jesús le menciona a este joven?

Jesús, al igual que en el pasaje de la mujer samaritana, quiere conocer más de este joven. Podríamos decir que este joven era todo un humanista, un buen chico, que no hacia nada malo a nadie, era alguien socialmente integrado y agradable. Pero curiosamente, esto no era suficiente.

El joven ha guardado todos los mandamientos, pero aún siente una carencia, una imperfección,  de lo contrario, no habría venido a Jesús, ni le habría formulado esa pregunta.

Todos podemos sentirnos identificados con esta carencia o insatisfacción que expresa este personaje, pero al igual que a él, no nos gusta que no lo recuerden con la rotundidad que lo hizo Jesús.

Cuando Jesús oyó esto, le dijo: Aún te falta una cosa. Vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.

Jesús en este momento de la conversación, le dice el porqué de su insatisfacción, y es la falta de algo más, ¿cómo puede ser esto?, alguien que lo tiene todo, poder, influencia, dinero y riqueza, juventud,  prestigio y reputación, bien educado, cívico, amable, respetuoso con el prójimo, ¿Todavía le falta algo, cuando aparentemente lo tiene todo?

Este es el momento de mayor dureza e incomodidad en la conversación, no sólo para el joven, sino también para todos los que estaban allí, incluidos sus discipulos, si lo que te interesa es la vedad, Jesús se la presenta con claridad.  

En la conversación existe, en mi opinión, de manera intencionada, un silencio acerca de aquellos mandamientos que tienen que ver con el lugar que Dios ocupa en la vida de las personas. Jesús quiere confrontar a este joven con su relación personal con Dios. ¿Qué es más importante en tu vida?, ¿Dios o tus riquezas, tu estatus social?, ¿Te interesa realmente la vida eterna o valoras más tu vida presente?  Éxodo 20:3 y Deuteronomio 6:4

Jesús estaba siendo coherente con su enseñanza, el dijo: "Ningún siervo puede servir a dos señores porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o se dedicará al uno y menospreciará al otro Usted. No podéis servir a Dios ya las riquezas.” (Lucas 16:13)

Todo el interés mostrado por este joven, se diluye y se transforma en tristeza, ¿Cuál era el motivo de esa tristeza?, que era muy rico. Tenía mucho que perder.

Las palabras de Jesús lejos de confortarle, le incomodan, le entristecen. ¿Estás dispuesto a dejar lo que tienes aquí, para heredar el Reino de Dios?,  ¿Estás dispuesto a renunciar a todo ahora, pero ser rico en el Reino de Dios?, ¿hasta qué punto, realmente te interesa la vida eterna?, ¿Qué estás dispuesto a hacer para heredar la vida eterna?

“A los ricos de este mundo manda que no sean altivos ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. Que hagan bien, que sean ricos en buenas obras, dadivosos y generosos. De este modo atesorarán para sí buen fundamente para el futuro, y alcanzarán la vida eterna.” (1ª Timoteo 6:17-19)

La renuncia es algo que Jesús enseño con absoluta claridad a los discípulos (Lucas 14:26-27; 14:33; 9:24; 17:33)

El hecho de que Jesús se constituya en el verdadero poseedor y dueño de lo que poseemos, nos puede llegar a preocupar, puede llegar a aterrarnos.

¿Tenemos miedo que Jesús pueda llegar a pedirnos algo que nos cueste demasiado?, ¿Qué mida el verdadero valor que tiene para nosotros lo que él representa?; ¿A qué tenemos miedo? Y ¿Por qué?

El dinero, sin embargo, no es la única cosa a la que el personaje de ésta historia tiene que renunciar ante la exigencia formulada por Jesús, la renuncia llevaba consigo las siguientes consecuencias:

Posesiones, lo que el dinero va a comprar, el atavío de la riqueza. . Un nuevo coche, una casa bonita, la ropa de moda.

Posición social, prestigio y la influencia que produce la riqueza.  La gente hace camino para que los ricos, con la esperanza de que algunos de que la riqueza puede frotar sobre ellos.

La riqueza es poder.  Se compra influencia.

El liderazgo comunitario. El hombre no es muy probable que continúe como un gobernante respetado sin su riqueza.  Si renuncia a su riqueza va a ser mal interpretado y resentido por las otras personas influyentes en su comunidad. .

La familia.  El joven probablemente proviene de una familia acomodada.

¿Cuántas veces has tenido la tentación de hacer cosas que estaban mal, poco éticas y egoístas con la intención de conseguir más dinero? Es una cosa triste cuando nuestras posesiones comienzan a poseernos a nosotros! “pero los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas que hunden a los hombres en destrucción y perdición, porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe y fueron atormentados con mucho dolores.” (1ª Timoteo 6:9-10)

¿Por qué las palabras de Jesús nos molestan e incomodan?, ¿Por qué no tenemos en consideración la exhortación del apóstol Pablo?

Como pastor he oído muchas veces la respuesta a este pasaje: "Eso no significa que todos deben vender lo que tienen, lo hace Si todos hicieran lo que resultaría en un caos".

Pero ¿por qué estamos preocupados, incluso con la pregunta?, ¿Tememos que Jesús se declare en posesión de lo que tenemos?, ¿Tenemos miedo de que Jesús puede obligarnos a hacer algo que nos exija demasiado? ¿A qué tenemos miedo?  ¿Y por qué tenemos miedo?

En mi opinión, tenemos miedo porque sentimos que no estamos totalmente entregados.

Para concluir, fijémonos en el contraste que existe entre este encuentro y el que recoge Lucas 19:1-9

Joven Rico

Zaqueo

El viene abiertamente a Jesús

Quiere pasar desapercibido

Tenía prestigio social y buena reputación

No era bien visto por los judíos

Era muy rico

Era muy Rico

Era un líder religioso

No parecía tener interés por el dinero

Era un recaudador de impuestos

Tenía un excesivo amor al dinero

Tristeza ante la exigencia de Cristo

Generosidad y Restitución ante la persona de Cristo, sin que se le pidiera

Se acerca solo a Jesús

Invita a sus amigos

Se fue entristecido

Llegó la salvación a su casa

Las diferencias muestran como el nivel de exigencia incomoda a uno y se enfrenta a la fe en Cristo como una pérdida, y en el otro caso, el de Zaqueo, sin exigencia alguna formulada por Jesús, él mismo decide renunciar por Cristo y restituir a los defraudados, aunque ello le conduzca a una quiebra total.

La pregunta es, ¿Cómo vivimos la fe en Cristo, como una exigencia que nos entristece pensado en lo mucho que debemos perder o dejar para seguirle, o como un acto de amor que se expresa en la renuncia?, ¿Vivimos la fe, como algo  que nos limita o carga, o como una expresión clara de libertad plena?, ¿Qué manera de vivir la fe estamos trasmitiendo a nuestra sociedad contemporánea?


Tags: Dinero, Riquezas, Posición Social, Prestigio, Dios, Jesucristo, Renuncia

Publicado por carlosmartiroy @ 12:42  | Reflexiones
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