Mi?rcoles, 24 de marzo de 2010

¿Qué es lo que más te gustaría cambiar de ti mismo?, sé que cambiaríamos muchas cosas respecto a lo que nos rodea, pero si pudieras modificar o cambiar algo de ti mismo, ¿Qué sería?

Puede ser que te sientas muy orgulloso de ti mismo y que lo que realmente debería cambiar es la sociedad que te envuelve, como si la sociedad y tú no tuvierais nada que ver, como si fueseis dos entes diferentes sin conexión ninguna. Personalmente no comparto esta idea, y creo que la sociedad es el reflejo y la suma de todo lo que somos todos, en mayor o menor medida, pero la suma de todos.

Un místico del Medio Oriente dijo “De joven fui revolucionario y mi oración permanente a Dios era: Señor, dame la energía de cambiar el mundo. Cuando llegué a la madurez y me di cuenta que había pasado la mitad de mi vida sin cambiar a una sola persona, mi oración se transformó en: Señor dame la gracia de cambiar a los que están en contacto conmigo, solo a mi familia y amigos, y estaré satisfecho. Ahora que soy viejo y mis días están contados, he comenzado a entender cuán necio he sido. Mi única oración ahora es: Señor, dame la gracia de cambiarme a mí mismo. Si hubiera orado así desde el principio no hubiera desperdiciado mi vida”.

El verdadero cambio empieza en nosotros mismos. No pretendamos cambiar a nadie, si nosotros no estamos dispuestos a cambiar. 

¿Qué cosas, actitudes, conducta, prioridad, crees que debería cambiar en tu vida?

Es verdad que muchas veces tras la lectura de algún libro de auto desarrollo, autoayuda, introducimos cambios en nuestra vida, pero han durado muy poco, la causa es que lidiamos con lo externo, en vez de con lo interno.

El sabio Salomón declara en su libro de Proverbios 4:23 “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”; Jesús dijo según Mateo 12:34 “Porque de la abundancia del corazón habla la boca”; Marcos 7:20-23  “Lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen y contaminan al hombre. El gigante duerme dentro de nosotros mismos, la debilidad reside en nosotros mismos, el problema se encuentra dentro de nosotros mismos. Jesús le reprocho a los religiosos contemporáneos el excesivo énfasis en lo ritual, litúrgico y ceremonial de su religión pasando por alto su interior y les exhorto con estas palabras, Mateo 23:25-26 “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de robo e injusticia. ¡Fariseo ciego! Limpia primero lo de dentro del vaso y del plato, para que también lo de fuera sea limpio.

Lo cierto, es que nuestra sociedad  narcisista y materialista hace un énfasis excesivo en lo externo y cuida muy poco el interior, lo de dentro no tiene ningún valor, ni importancia, lo importante es lo que parezco, lo que perciben de mi. Jesús enseñó a los suyos (Mateo 5:20 “Porque os digo que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entrareis en el reino de Dios.&rdquoGui?o, El énfasis una vez más, a partir de este momento, no está en el cumplimiento externo de la ley que se expresa en acciones, sino más bien, en la actitudes y motivos del corazón, que son los que nos llevan a actuar.

Hay síntomas en nuestra sociedad que evidencian la necesidad de un cambio profundo, El individualismo, El Narcisismo, La falta de valores e ideales, El auge del sentimiento, la violencia gratuita e injustificada, El materialismo.

¿Es posible un cambio?

Jesús enseña no sólo que es posible, sino estrictamente necesarios (Juan 3:1-16).

En Jesús comienza el cambio, nuestra aspiración de ser semejantes a él (Romanos 8:28-29), de ahí la necesidad de no conformarnos sino seguir avanzando en nuestro proceso de cambio (Romanos 12:1-2), El cambio es un elemento estratégico en lo que tiene que ver con el crecimiento y maduración personal, así como con el progreso.

 


Tags: Sociedad, Cambio, Vida interior, Cristo, Dios

Publicado por carlosmartiroy @ 9:57  | Reflexiones
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